Las frutas el oro de mil colores

Escrito por frutoterapia 24-03-2015 en Alimentación sana. Comentarios (0)

En Frutoterapia, las frutas se han valorado como el oro de mil colores por la variedad de colores, sabores, aromas y gustos, que no solamente producen sensación de bienestar sino de salud, vigor y contacto íntimo con la vida; las frutas aportan diferentes vitaminas y minerales conocidos como micro nutrientes, necesarios para tener energía y conservar la salud, además de hidratar el organismo. Muchos de los pigmentos que dan color a las frutas son compuestos que ayudan a combatir enfermedades entre ellas las degenerativas. Investigadores han determinado que las frutas de color rojo, contienen licopeno que ayuda a combatir el cáncer; las de color rojo/morado, contienen flavonoides, que evitan coágulos y previenen afecciones cardiacas; las de color naranja contienen Alfa caroteno y beta carotenos, que son antioxidantes, combaten diversos tipos de cáncer y alteraciones pulmonares malignas; las frutas de color amarillo, contienen luteína, que es antioxidante, protege la retina y la degeneración macular y previene cataratas; las frutas de color verde contienen sulfúranos, que combaten el cáncer pulmonar, las frutas de color blanco contienen organosulfidos que combaten el cáncer y las de azul/morado, contienen Antocianinas que son antioxidantes que controlan el cáncer y estimulan el cerebro. Además de sus hermosos colores, las frutas se distinguen por tener gran variedad de sabores. El sabor se ha definido como la impresión que nos causa un alimento u otra sustancia y está determinado principalmente por sensaciones combinadas detectadas por el gusto (paladar) y el olor (olfato), el 80% de lo que se detecta como sabor es procedente de la sensación de olor, el nervio trigémino es el encargado de detectar las sustancias irritantes que entran por la boca o la garganta. El verdadero sabor de los alimentos se detecta en los sensores específicos existentes en diferentes partes de la lengua, que se denominan papilas gustativas, un ser humano contiene cerca de 10.000 de estas papilas; la parte determinada por el gusto está limitada a dulce, amargo, ácido, salado y otros sabores básicos, pero el olor es muy variado. Las frutas sorprenden por sus variedades muchas exóticas, texturas únicas y las mezclas agridulces de sus pulpas, el mango, por ejemplo, es una fruta de sabor intenso, además de ser un reconstituyente por su alto contenido en agua e hidratos de carbono, la guayaba con un sabor intenso y agridulce, el Maracuyá con su sabor ácido, la guanábana dulce y así cada fruta con su olor, textura, sabor y propiedades terapéuticas que las hacen únicas y especiales, por ello nuestra recomendación permanente es el de su consumo habitual, según las características y sensibilidades de cada persona.

Para que la fruta esté en óptimas condiciones para su consumo es importante tener en cuenta el suelo donde se cultiva, la calidad de la semilla, el agua de regadío, el manejo post cosecha y el punto de maduración, la fruta está madura cuando despide un olor dulce y se siente algo blanda al presionarla ligeramente. Al refrigerar la fruta su proceso de maduración se interrumpe.