Frutoterapia

Alimentación sana

Alimentación sana un reclamo para la salud

Escrito por frutoterapia 17-12-2016 en Alimentación sana. Comentarios (0)

La Alimentación sana es hoy un reclamo para la salud.

Por Albert Ronald Morales

Científicos del mundo han demostrado recientemente que un alimento puede modificar los procesos en el cerebro.

Tenemos dos cerebros uno en la cabeza y otro en el tracto gastrointestinal. Con un cerebro pensamos y con el otro cerebro digerimos; estos dos cerebros están en comunicación permanente mediante el nervio vago y un entramado energético y sensorial de millones de células nerviosas que trasmiten el impulso de la vida y que son necesarias para desintegrar los alimentos y  posibilitar su digestión y asimilación.

En el último libro escrito para Colombia y Méjico, sobre el “Poder terapéutico de las frutas”,  se parte de la premisa de que  “Un porcentaje muy alto de las enfermedades de la humanidad procede de lo que comemos y de cómo lo comemos”. Desde el punto de vista biológico: nos formamos por lo que comemos; y  las frutas junto con las verduras son los alimentos que proporcionan a los seres vivos el mayor porcentaje de nutrientes que permiten una adecuada nutrición celular. Pero no se entendería esta actividad terapéutica de las frutas, sino estudiásemos sus componentes y los beneficios que aportan a la salud.

Una nueva imagen de nuestro cuerpo surge de la necesidad, no solo de estudiar los componentes de los alimentos y su procedencia; sino de entender  las complejas interrelaciones de  las bacterias que habitan en nuestro organismo y que son las encargadas de llevar a cabo los procesos de digestión y asimilación de los micronutrientes.

En esa nueva imagen, entran factores hasta hace muy poco inadvertidos, como son: la estrecha vinculación entre los órganos, las vísceras y las emociones. Las redes que existen entre miles de genes, millones de células nerviosas y miles de millones de bacterias.

Estudios recientes corroboran un conocimiento ya plasmado en el Papiro  de “Smith”, documento médico (Egipto. Dinastía XVIII), en el que se describe que los intestinos son la sede de las emociones, señalando que “cualquier manifestación o alteración en la mente cardíaca se refleja en el aparato digestivo” Y el Papiro de Ebers (Data de 1550 a. de C.) en el que aparece un “tratado del corazón”   que describe “al corazón como el centro del sistema sanguíneo, con vasos unidos a cada parte del cuerpo”

El tubo digestivo está tapizado por más de cien millones de células nerviosas, casi igual a las que existen en el sistema nervioso central (SNC). Hay similitudes entre el cerebro y el tracto gastrointestinal a nivel bioquímico y a nivel celular. Dos sistemas nerviosos comunicados constantemente, a través de neurotransmisores, que es la forma como las células nerviosas se comunican entre sí

El profesor David Wingate de la Universidad de Londres señala: “pensamos que el aparato gastrointestinal era un tubo hueco con reflejos simples. A nadie se le ocurrió contar las fibras nerviosas que lo recorren” (1)

Hoy se le denomina Sistema nervioso entérico (SNE) a una parte del sistema nervioso que controla el tracto gastrointestinal, formado por una red de cien millones de neuronas y que abarca desde el esófago hasta el ano, produciendo sustancias psicoactivas que influyen en el estado anímico. Las neuronas se encuentran entre las dos capas musculares de las paredes del sistema digestivo (envolturas de tejido que revisten el esófago, estómago, intestino delgado, y colon).

El Sistema nervioso entérico (SNE) se encarga de funciones tales como los movimientos peristálticos, regulación de la secreción biliar y pancreática, y algo muy importante: actuar con el hipotálamo para regular la serotonina, esto es, que el estómago influye en los sentimientos, reacciones emocionales y en el sistema inmunológico. Esa complejidad de las comunicaciones y los flujos de energía se están estudiando por científicos de diferentes países del mundo, en casos concretos como en el Hospital de Nantes, (Francia) donde mediante el seguimiento a 2000 pacientes que sufren de Parkinson se ha podido demostrar que también están afectados por fuertes trastornos digestivos, y que la enfermedad del Parkinson se puede diagnosticar con una biopsia intestinal, obteniendo de esta forma, información del estado de las células en el cerebro.

De las biopsias realizadas del colon se pueden deducir importantes lesiones cerebrales en pacientes que presentan la enfermedad de Parkinson, según los resultados que se desprenden de las investigaciones realizadas por el equipo del Inserm, en Nantes”. Nos resume  el artículo titulado “hay mas vida de la que nos venden” publicado en el http://iniciativaciudadanaii.blogspot.com.es/2010/09/enfermedad-de-parkinson-el-tubo.htm

Para cuidar ese tracto gastrointestinal, que mejor que las frutas adecuadas consumidas en el momento y mezclas indicadas para cada tipo de trastorno.

Libro: Frutoterapia Los frutos que dan la vida. Versión actualizada ECOE.

Si

Sistema nervioso entérico https://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_nervioso_ent%C3%A9rico

(1) Nuestro segundo cerebro: el intestino

http://sanandose.com/nuestro-segundo-cerebro-el-intestino/


Frutoterapia y las frutas fotónicas

Escrito por frutoterapia 24-03-2015 en Alimentación sana. Comentarios (0)

Toda fruta tiene un vacío en ese vacío está el poder del árbol, dentro de la vibración interna de ese vacío, nace el éter , dentro de la vibración del éter nace el aire, dentro de la vibración interna del aire nace el fuego, dentro de la vibración interna del fuego emana el agua, y dentro de la vibración interna del agua emana la tierra, son los cinco elementos que tienen las características : el primero se puede oír, el segundo se puede oír y tocar el tercero se puede oír , tocar y ver, el cuarto los tres anteriores y saborear, y la tierra se puede además oler. Estos son los cinco elementos de la creación que le permiten a los frutos de la vida manifestarse en todo su esplendor; de ahí nace la vida. En cada célula de materia orgánica hay procesos de transferencia de energía en movimiento que están vinculados a las funciones de la vida. Las energías presentes en la célula viva tienen una relación directa con los procesos de la vida, son partículas de energía de luz que en la física se refieren como los biofotones; las frutas son el alimento que contienen la mayor cantidad de biofotones, pequeñísimas sustancias llenas de vitalidad que recuperan y revitalizan el organismo de quienes las consumen; solo hay que aprender a utilizarlas para extraerles el elixir de la vida que permanece en ellas. Las frutas y verduras son alimentos ricos en muchos ingredientes curativos, además de las vitaminas existen los pigmentos que son antioxidantes (los más conocidos son los carotenos), estos tienen que ver con los colores de los alimentos: tenemos el color amarillo intenso de la zanahoria, el color el color rojo en la naranja roja, en los tomates, el tamarillo o tomate de árbol, la ciruela, la uva roja, los mangos, la remolacha; el violeta en variedades de calabacín; el azul en las algas, el blanco en la cebolla, coliflor, manzanas, papa, banano, el verde en el cilantro, perejil (estos ayudan a remover los metales pesados), los alimentos de color verde contienen clorofila que es un elemento recuperador de la sangre.


Las frutas el oro de mil colores

Escrito por frutoterapia 24-03-2015 en Alimentación sana. Comentarios (0)

En Frutoterapia, las frutas se han valorado como el oro de mil colores por la variedad de colores, sabores, aromas y gustos, que no solamente producen sensación de bienestar sino de salud, vigor y contacto íntimo con la vida; las frutas aportan diferentes vitaminas y minerales conocidos como micro nutrientes, necesarios para tener energía y conservar la salud, además de hidratar el organismo. Muchos de los pigmentos que dan color a las frutas son compuestos que ayudan a combatir enfermedades entre ellas las degenerativas. Investigadores han determinado que las frutas de color rojo, contienen licopeno que ayuda a combatir el cáncer; las de color rojo/morado, contienen flavonoides, que evitan coágulos y previenen afecciones cardiacas; las de color naranja contienen Alfa caroteno y beta carotenos, que son antioxidantes, combaten diversos tipos de cáncer y alteraciones pulmonares malignas; las frutas de color amarillo, contienen luteína, que es antioxidante, protege la retina y la degeneración macular y previene cataratas; las frutas de color verde contienen sulfúranos, que combaten el cáncer pulmonar, las frutas de color blanco contienen organosulfidos que combaten el cáncer y las de azul/morado, contienen Antocianinas que son antioxidantes que controlan el cáncer y estimulan el cerebro. Además de sus hermosos colores, las frutas se distinguen por tener gran variedad de sabores. El sabor se ha definido como la impresión que nos causa un alimento u otra sustancia y está determinado principalmente por sensaciones combinadas detectadas por el gusto (paladar) y el olor (olfato), el 80% de lo que se detecta como sabor es procedente de la sensación de olor, el nervio trigémino es el encargado de detectar las sustancias irritantes que entran por la boca o la garganta. El verdadero sabor de los alimentos se detecta en los sensores específicos existentes en diferentes partes de la lengua, que se denominan papilas gustativas, un ser humano contiene cerca de 10.000 de estas papilas; la parte determinada por el gusto está limitada a dulce, amargo, ácido, salado y otros sabores básicos, pero el olor es muy variado. Las frutas sorprenden por sus variedades muchas exóticas, texturas únicas y las mezclas agridulces de sus pulpas, el mango, por ejemplo, es una fruta de sabor intenso, además de ser un reconstituyente por su alto contenido en agua e hidratos de carbono, la guayaba con un sabor intenso y agridulce, el Maracuyá con su sabor ácido, la guanábana dulce y así cada fruta con su olor, textura, sabor y propiedades terapéuticas que las hacen únicas y especiales, por ello nuestra recomendación permanente es el de su consumo habitual, según las características y sensibilidades de cada persona.

Para que la fruta esté en óptimas condiciones para su consumo es importante tener en cuenta el suelo donde se cultiva, la calidad de la semilla, el agua de regadío, el manejo post cosecha y el punto de maduración, la fruta está madura cuando despide un olor dulce y se siente algo blanda al presionarla ligeramente. Al refrigerar la fruta su proceso de maduración se interrumpe.